15 de abril de 2014

Dos poemas del premio Pulitzer 2014


NÚMERO IMAGINARIO

La montaña que queda tras la destrucción del universo
ni es grande ni es pequeña.
Grande y pequeño son

categorías comparativas, ¿y con qué
podría la montaña que queda tras la destrucción del universo
compararse?

La percepción observa y se calma.
El alma se abre paso entre los pedregales.
El alma,

como la raíz cuadrada de -1,
es una imposibilidad que tiene sus usos.


SUPERVIVIENTE

Te reprochamos que sobrevivieras.
Gente mejor que tú está muerta,
pero tú sigues fichando cada día.
Tu cuerpo se ha agostado pero no ha derramado

su esencia sobre el suelo mortífero
o fallecido en cuidados intensivos
o desaparecido al salir del colegio
o saltado del alfeizar en desesperación.

De todos aquellos con los que comenzaste,
solo tú sigues por aquí;
solo tú no has engrosado la lista
de los derrotados y los ahogados.

¿Así que cómo ibas a ganarte nuestro respeto?—
tú, que tuviste el sentido común de agacharte,
tú, con toda tu fuerza prácticamente intacta
y toda tu buena suerte.

(Vijay Seshadri)
(Traducción, Andrés Catalán)
(Originales, aquí y aquí)



6 de abril de 2014

Libros para el mes más cruel


 
 



el poema se burla de la igualdad
de los radios del círculo o de que dos más dos
sean fatalmente cuatro es además el único
espacio vital donde la ley se vuelve loca
se traga lo irreversible e invierte la muerte
solo está en sí mismo si está fuera de sí
convertido en soplo mental y hálito verbal
fénix de aire siempre naciendo en algún labio

(Bernard Nöel, El resto del viaje, Abada, 2014. 
Traducción de M. Casado y O. García Valdés)

23 de febrero de 2014

De Girri, Modigliani y otros amigos


En Los versos más míos, el bonito proyecto de Ángel Talián, hablo un poco de 'Modigliani', un poema del argentino Alberto Girri. Llamo, además, hijodeputa a Góngora y a Lorca, pero con razón.

Mi entrada, aquí.
Y el proyecto, aquí o en la imagen.

http://www.losversosmasmios.com/




17 de febrero de 2014

Dos anécdotas


ANÉCDOTA DE LA TAZA
(A la manera de W. S.)
 

En la mesa la puse, un fuselaje
de cerámica y bordes. Piel de nada.
El agua circular ya no, ya no la espera
a que se enfríe un poco, a que la boca
la toque sin sufrir, a que el sabor
despierte en la pupila claridad o señuelo.
No la rodea más que la madera
de la mesa. Nada le dice al cuarto
pero de alguna forma —a pesar de lo rojo
tan escueto, del sencillo motivo
que la adorna— algo de lo que calla
me parece escritura
del azar de los dioses que nunca escriben nada.

(De Ahora solo bebo té, Pre-textos, 2014) 

ANECDOTE OF THE JAR

I placed a jar in Tennessee,
And round it was, upon a hill.
It made the slovenly wilderness
Surround that hill.

The wilderness rose up to it,
And sprawled around, no longer wild.
The jar was round upon the ground
And tall and of a port in air.

It took dominion every where.
The jar was gray and bare.
It did not give of bird or bush,
Like nothing else in Tennessee.

(Wallace Stevens, en Harmonium, 1919)