7 de marzo de 2012

Los días de vino y rosas de Ernest Dowson

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El nombre de Ernest C. Dowson (1867-1900), dandy, escritor maldito, inglés finisecular, posiblemente no le diga nada al lector. Lo único publicado en España de él, Diario de un hombre de éxito, salió en la editorial Periférica el pasado enero. En el sabroso postre que sigue al breve relato, el poema 'Non sum qualis eram bonae sub regno Cynarae', descubrimos sin embargo que suyo es el verso "gone with the wind", que después sería el título de la famosa (y única) novela de Margaret Mitchell y después de la famosérrima película de la famosérrima bofetada. Suyo es, también, el verso "días de vino y rosas", que también daría título a una película, este en el poema sin título conocido por su epígrafe 'Vitae summa brevis spem nos vetat incohare longam'. No es poca cosa.

Añado aquí una traducción de ambos poemas, aunque la traducción de 'Non sum qualis...' de Carlos Pardo del volumen editado por Periférica me gusta bastante.


Non sum qualis eram bonae sub regno Cynarae

Anoche, ah, anoche, entre sus labios y los míos
¡allí cayó tu sombra, Cynara! se derramó tu aliento
sobre mi alma en medio de los besos y del vino;
y triste me sentí y atormentado por una vieja pasión,
   sí, tan triste que agaché la cabeza:
¡os he sido fiel, Cynara! a mi manera.

Toda la noche sentí en mi corazón sus cálidos latidos,
la noche entera en mis brazos yació con amor y con sueño;
sin duda los besos de su boca alquilada fueron rojos y dulces;
pero triste me sentí y atormentado por una vieja pasión,
   cuando al despertar vi que un cielo gris era el alba:
¡os he sido fiel, Cynara! a mi manera.

¡He olvidado tanto, Cynara! llevado por el viento,
arrojando rosas, rosas desenfrenadas entre la multitud,
bailando, para olvidar tus pálidas, perdidas azucenas;
pero triste me sentí y atormentado por una vieja pasión,
   sí, durante todo el tiempo, pues el baile fue largo:
¡os he sido fiel, Cynara! a mi manera.

Clamé por música más furiosa y vino más potente,
pero cuando el banquete se acaba y las luces expiran,
¡entonces cae tu sombra, Cynara! la noche es tuya;
y triste me siento y atormentado por una vieja pasión,
   sí, ávido de los labios de mi deseo:
¡os he sido fiel, Cynara! a mi manera.


*****


                                   Vitae summa brevis spem nos vetat incohare longam

No duran mucho tiempo, los llantos y las risas,
    el amor y el deseo y el odio:
creo que no forman parte de nosotros tras
    que atravesamos la puerta.

No duran mucho tiempo, los días de vino y rosas:
    como desde un vago sueño
el camino surge un instante, luego se pierde
    en el interior de un sueño.

Traducción, A. Catalán
Los originales, aquí y aquí.

Ernest C. Dowson



**Actualización: Artículo sobre Dowson, de Luis Antonio de Villena, aquí**

1 comentario:

Esther dijo...

También en la película de Laura hacia el desenlace, el antagonista recita completa el poema que siempre he conocido como Días de vino y rosas. Gracias y enhorabuena por el blog.