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8 de abril de 2015

Las Meninas, de Tomas Venclova

[Usando la versión inglesa de Ellen Hinsay y un par de diccionarios de lituano, me he atrevido a esto:]

LAS MENINAS

Nueve u once figuras, entre las cuales:
enanos, sirvientas, y un reflejo en
el oscuro y atento espejo,
y el autor, con el cuadro aún por

empezar, y que sigue ocultándonos
después de cuatro siglos. Según Foucault,
somos nosotros. Pero quizá modelo,
espectador y el pintor mismo sean

mas bien fragmentos de un solo prototipo.
La luz es más de la que podría nunca
entrar por la ventana (y, como en el paraíso,

su generosidad eclipsa toda imperfección).
Y las miradas trazan una mirada incorpórea
que el pincel nos enseña a preservar.

(Tomas Venclova. Original, leído por el autor, aquí)
(Versión de Andrés Catalán)




6 de marzo de 2015

Un soneto del pintor Edgar Degas



En el último número de Litoral, 'Museum', me atreví entre otras cosas con un soneto de Degas. Degas, a cuyas quejas por no lograr escribir un buen poema pese a tener buenísimas ideas (la anécdota es conocida) Mallarme respondería "Pero Degas, los versos no se hacen con ideas, sino con palabras".

LA BAILARINA

Agonizante baila como en torno a una caña,
a una flauta en la que suena el aire triste de Weber;
la cinta de sus pasos se enreda, se anuda y ata,
su cuerpo se vence y cae con el gesto de un pájaro.

Suspiran los violines. Fresca, desde un azul de agua,
Silvana llega, y luego, de curiosidad, se agita;
la felicidad de revivir, y el amor en su rostro,
en sus ojos, sus senos, en todo este ser nuevo...

Y los pies de satén bordan, como con una aguja,
dibujos de placer. La imprevisible niña
agota mis pobres ojos, que tratan de seguirla.

Pero siempre por una nadería cesa el bello misterio:
en exceso adelanta las piernas en un salto:
es el salto de una rana en las charcas de Citerea.

(Edgar Degas. Traducción Andrés Catalán)

DANSEUSE

Elle danse en mourant, comme autour d'un roseau,
D'une flûte où le vent triste de Weber joue;
Le ruban de ses pas s'entortille et se noue,
Son corps s'affaisse et tombe en un geste d'oiseau.

Sifflent les violons. Fraîche, du bleu de l'eau,
Sylvana vient, et là, curieuse, s'ébroue;
Le bonheur de revivre, et l'amour sur sa joue,
Sur ses yeux, sur ses seins, sur tout l'être nouveau...

Et ses pieds de satin brodent, comme à l'aiguille,
Des dessins de plaisir. La capricante fille
Use mes pauvres yeux, à la suivre peinant.

D'un rien, comme toujours, cesse le beau mystère:
Elle retire trop les jambes en sautant:
C'est un saut de grenouille aux mares de Cythère.



10 de octubre de 2014

e. e. cummings y la pintura



DE CARA A UNA EXPOSICIÓN: II (1945)

[cummings elabora una entrevista imaginaria en la que establece una conexión entre su pintura y su poesía]

¿Por qué pinta?
Por exactamente la misma razón que respiro.
Esa no es una respuesta.
No hay ninguna respuesta.
¿Desde cuándo no ha habido una respuesta?
Desde que soy capaz de recordar.
¿Y desde cuándo escribe?
Desde que soy capaz de recordar.
Me refiero a poesía.
Yo también.
Dígame, ¿no interfiere su pintura con su escritura?
Todo lo contrario: se aman sinceramente una a la otra.
Son muy diferentes.
Mucho: una es pintura y la otra es escritura.
Pero sus poemas son bastante difíciles de entender, mientras que sus pinturas son muy fáciles.
¿Fáciles?
Por supuesto—pinta flores y muchachas y atardeceres; cosas que entiende cualquiera.
Nunca le he conocido.
¿A quién?
A cualquiera.
¿Alguna vez ha oído hablar de pintura no figurativa?
Lo soy.
¿Perdone?
Soy pintor, y la pintura es no figurativa.
No toda la pintura.
No: la pintura de brocha gorda es figurativa.
¿Y qué se figura un pintor de brocha gorda?
Diez dólares la hora.
En otras palabras, no quiere hablar en serio—
Hace falta dos para hablar en serio.
Bueno déjeme ver... ah sí, una pregunta más: ¿en dónde vivirá cuando termine esta guerra?
En China; como de costumbre.
¿China?
Por supuesto.
¿En qué lugar de China?
En donde un pintor es un poeta.

(e. e. cummings, A Miscellany Revised, New York, 
               October House, 1965, pp. 316-17)
(Traducción, A. Catalán) 




17 de septiembre de 2014

Frank O'Hara+Michael Goldberg


POR QUÉ NO SOY PINTOR

No soy pintor, soy poeta.
¿Por qué? Creo que preferiría ser
pintor, pero no lo soy. Bueno,
por ejemplo, Mike Goldberg
ha empezado un cuadro. Me paso por allí.
"Siéntate y tómate algo" me
dice. Bebo; bebemos. Alzo
la vista. "Has escrito SARDINAS".
"Sí, le hacía falta algo ahí".
"Ah." Y me voy y pasan los días
y me vuelvo a pasar por allí. El cuadro
marcha, y yo me voy, y los días
pasan. Me paso a verlo. El cuadro
está acabado. "¿Qué sucedió con SARDINAS?"
Todo lo que queda son
letras, "Era demasiado", dice Mike.

¿Pero y yo? Un día estoy pensando en
un color: naranja. Escribo un verso
acerca del naranja. Muy pronto es una
página entera de palabras, no unos versos.
Después otra página. Debería de haber
mucho más, no solo del naranja, de
palabras, de lo terrible que es el naranja
y la vida. Los días pasan. Incluso es en
prosa, soy un verdadero poeta. Mi poema
está acabado y no he mencionado
aún el naranja. Son doce poemas, lo titulo
NARANJAS. Y un día en una galería
veo el cuadro de Mike, titulado SARDINAS.

(Frank O'Hara)
(Traducción de Andrés Catalán) 
(Original, aquí)

'Sardines', de Michael Goldberg, Smithsonian American Art Museum

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