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6 de agosto de 2013

Un (otro) poema de Philip Schultz


AVARICIA

Mi ciudad de la costa se esfuerza
en recoger las hojas,
ofrecer cursos de verano,
y mantener la biblioteca abierta.
Cada día
más hombres aguardan
en la estación de tren,
esperando a que los contraten.
Puesto que la creencia
es que los hispanos trabajarán por menos
los escogen primero,
mientras los blancos y los negros
esquivan el terror
en los ojos de unos y otros.
Nuestro chapuzas, Santos,
que cuenta solamente
con lo que sus manos le consigan,
está orgulloso de su medio acre en Guatemala,
donde planea jubilarse.
Su deseo de proceder con dignidad
es admirable, pero bien sabe
que ahora ya nadie se jubila,
solo se trabaja más duro.
Mi padre se imaginó una vida
más satisfactoria que aquella
que al final logró llevar.
No se veía como alguien inculto,
frustrado, o amargado,
sino como alguien a-punto-de ser rico.
Creía que hacerse rico era su derecho.
La felicidad, solía pensar yo,
es una ilusión necesaria.
Ahora pienso que son solo
valiosos instantes de alivio,
como soñar con Guatemala.
Algunas veces, por la noche,
en invierno, rodeado por
el elocuente silencio
de las mansiones vacías,
que fueron una vez pequeñas casas
en las que la gente vivía sus vidas,
y son ahora propiedad de los bancos
y los ricos ausentes,
me gusta permanecer en la ventana,
buscando el inútil parpadeo de una tele,
siempre sorprendido de ver
en su lugar
el singular, poroso rostro
de mi propio reflejo,
absorto
en su única abundancia.

(Philip Schultz)
(Traducción de Andrés Catalán)
(El original, aquí)



22 de abril de 2013

Pinsky, poesía y política

Pregunta: Son estos tiempos quizá algo difíciles para escribir poesía, para producir un discurso estético en medio de la crisis social y económica que nos rodea. ¿Puede el poeta influir en su realidad? ¿Cuál es tu opinión sobre la poesía social?

R. Pinsky: Nada está prohibido y nada debe ser ignorado. Nada se exige. Mi particular forma de pensar y escribir se siente atraída por aquello que aparece en los periódicos. Gulf Music [Música del Golfo] (2008) tomó forma a partir de la rabia que sentía hacia la administración de George W. Bush, hacia las mentiras y las traiciones del Fiscal General el señor Alberto Gonzáles, el señor Donald Rumsfeld, Secretario de Defensa, de la señora Condoleezza Rice, Secretaria de Estado, del señor Dick Cheney, Vicepresidente. Sus acciones en el Golfo Pérsico y el Golfo de México...

Pero no hay ningún tema que se exija ni ningún tema que se prohíba. Y una política excelente puede crear poemas terribles... aunque no creo que lo opuesto sea cierto: Montale tiene un ensayo maravilloso sobre poesía fascista, sobre cómo no hubo ninguna o casi ninguna, esa oda sobre las manos de Mussolini...

(Más, en el último número (754) de Cuadernos Hispanoamericanos)