23 de enero de 2017

Ingeborg Bachmann en Roma


NOCTURNO DE ROMA

Cuando el columpio se lleva
las siete colinas, se desliza también,
con nuestra carga y nuestro abrazo,
hacia el agua sombría,


se zambulle en el lodo del río, hasta que
los peces saltan a nuestro regazo.
Nos llega el turno
y nos largamos.

Las colinas se hunden,
subimos y compartimos
los peces con la noche.

Nadie salta.
Lo cierto es que solo el amor
de uno hace crecer al otro.

(Ingeborg Bachmann)
(Versión de Andrés Catalán)
(El original, aquí)